Una excepcional mujer, María y el encantador pueblo de La Recueja, son argumentos suficientes para visitar la Enoteca que lleva su nombre.
Propietaria de una microbodega, María recupera tradición y la fusiona con innovación para ofrecerte una experiencia única y emocionante.
Le oiremos hablar de "métodos tradicionales de cultivo, cepas viejas, pie franco, las maneras de siempre"... todo aquello que nos hace auténticos.
Viñedos propios y cultivos ecológicos, métodos tradicionales, arraigados en generaciones, conforme ya lo hacían los suyos, son detalles que hacen de su vino, un vino de experiencia.
Además, cuenta con un servicio de celebraciones de eventos para particulares y empresas, ya sean reuniones, catas, conferencias, simposios, etc.
La prioridad radica en cuidar el elemento humano, auténtico, que debe reinar en toda celebración de eventos.
Ella es toda una experta en esta apartado, ofreciéndose a ello en distintos escenarios.